Cap. 18 - Encuentros.
Fue un sentimiento algo extraño lo que sentí cuando volví a ver a Luke, aunque no tan extraño. Sentía alivio, me sentía feliz de poder volver a tenerlo entre mis brazos; de poder volver a sentir su dulce boca. No pude hacer otra cosa que abrazarlo sin soltarlo en varios minutos; no quería que aquella alegría se me escapara. Estaba demasiado bien, no importaba el lugar ni la circunstancia, no me importaba el hecho de que estaba allí por mi culpa, ni siquiera me importó que afuera nos estuviesen esperando un ejército de vampiros para acabar con nosotros. Al menos sabía que si moría allí, lo haría junto a Luke; junto a la persona que más amo en el mundo entero.
Me sentí de lo más contenta cuando volví a verlo, cuando volví a ver esos enormes y bellos ojos color gris claro. Me sentí muchisimo mejor cuando, luego de días sin verlo, pude volver a verle sonreír. Pude volver a ver esos enormes ojos brillar bajo la luz de la luna, pude volver a ver su hermosa sonrisa.
-No tendrías que haber venido por mi, tonta- me susurró al oído Luke.
-Shh- dije poniendo mi dedo en sus labios-. He venido porque no soportaba la simple idea de que hicieras semejante estupidez por mi culpa.
-No es por tu culpa, y tampoco es una estupidez. Trataba de exponerte del peligro... pero, bueno, al parecer eres como un imán para el peligro.
Yo me encogí de hombros mientras lo abrazaba de la cintura.
-Debemos salir de acá- anunció Adam.
Pero justo en ese momento llegaron corriendo muy velozmente Alex y Selene. Tenían las ropas algo arañadas pero no estaban heridas.
-Hemos distraer a unos cuantos vampiros, pero son demasiados- nos informó Selene-. Ni siquiera yo fui capaz de matar a muchos.
-Esta bien, Selene. Gracias- murmuró Luke-. Aún así tu ayuda es muy importante.
Imaginé que una vez fuera podríamos escapar libremente de nuevo hacia Pixcool, pero fue en vano. Cuando intentamos salir por la puerta de entrada, la misma por la que habíamos salido, alguien me tomó del brazo. No sabía bien quién era, o qué quería conmigo simplemente intenté safarme de sus brazos pero era inutil era demasiado fuerte y no quería soltarme. No lograba verle el rostro, porque estaba en la penúmbra pero cuando yo retrocedí unos pasos le obligué a avanzar y me di cuenta de quién era.
Era una mujer, me di cuenta por la forma de su rostro. No parecía una mujer vieja, pero tampoco debía ser muy jóven. Cuando por fin pude verle el rostro me di cuenta de que tenía uno muy afligido y triste. Tenía unas cuantas arrugas en las comisuras de los ojos, y pequeños moretones en su cuello y al rededor de sus dos brazos. Sus ojos eran del color del sol, un color de ojos que nunca antes había visto en mi vida; eran color amarillo. Y su boca muy fina y de color rojo pasión mostraba una inanimación extrema. Me preocupó no saber quién era o qué era lo que quería conmigo.
-¿Qué sucede?-. murmuró Alex cuando se dio cuenta de que me había detenido por algo.
Luke y Adam intercambiaron una mirada preocupadora y algo intensa cuando vieron a la muchacha que me tenía agarrada del brazo.
-¡¿Jane?!- chilló con un jadeo Luke.
La muchacha asintió levemente.
¿Quién era esa joven? ¿De dónde la conocía Luke? ¿Acaso ella sería una de sus tantas ex novias de las cuales Adam me había contado una vez? Si acaso era una de ellas, no era nada bueno que estuviese allí en ese momento. Pero... ¿por qué habría de estar allí, en semejante lugar horrible?
-¡Oh, Jane!- chilló nuevamente, mientras le tendía sus brazos para poder abrazarla.
-¿Quién es?- quise saber, algo celosa.
Pero antes de que alguien me pudiese contestar algo, Adam me atropeyó para poder abrazar también a la muchacha. Me sorprendió el amor que había entre ellos, una especie de conexión inexplicable.
-¿Quién es ella?- repetí impacientemente.
-Ella es Jane, nuestra prima- murmuró Adam con una sonrisa en su rostro.
-¡¿Su prima?!
-Si, hacía siglos que no te veíamos Jane- susurró Adam-. Pero... ¿qué hacías aquí?
-Ellos...- dijo con una voz quebrada y suave-. Ellos... ellos me han... ellos me querían matttar... ellos me querían... me querían a mí...
De pronto, comenzó a sacudirse y calló al suelo. Se retorcía en el piso, al mismo tiempo que se amarraba las piernas con una de sus manos, y con la otra se agarraba la cabeza. Comenzó a jadear insesantemente; Luke y Adam intentaban de ayudarla... pero era inutil, ella no cesaba.
-Es... es... es ellaa...- gritaba.
Pero antes de que comenzara a gritar en busca de ayuda, se detuvo. Quedó acostada sobre el piso de mármol, con las piernas y brazos extendidos; sus ojos estaban de un color más oscuro y los tenía bien abiertos. Parecía haber entrado en un trance, y mirarla daba miedo.
-¿Qué es lo que acaba de pasar?- dijo Selene.
-No lo sé, pero fue espeluznante- le contesté.
-Si, ya lo creo- murmuró Alex.
Adam se agazapó sobre ella y le levantó suavemente la cabeza. La muchacha volvió en sí y quedó mirandolo aterrada.
-¿Qué fue eso?- le preguntó Adam.
-Es ella- contestó con voz aguda-. Ella se mete en mi cabeza y no sé, no sé lo que hace pero me hace muy mal. Se mete en mi cabeza.
Yo la comprendía totalmente, no sabía exactamente qué era lo que hacía en mi mente o en la de Jane pero a ambas nos causaba el mismo dolor punzante en la cabeza. De eso no había duda, yo había visto con mis propios ojos cómoe ella se retorcía de dolor en el suelo como yo debí haber hecho hacía horas atrás.
-Te comprendo- murmuré al fin-. A mi me ha hecho lo mismo.
Jane me miró con esos enormes ojos que tenía y pude ver que estaba aterrada, muy aterrada. Pero también se veía algo confundida, seguramente por lo que yo le había dicho.
Pero fue Selene quién le respondió con amabilidad:
-Sam ha tenido el mismo ataque de locura y jadeos que vos- Jane me miró asustada-. Pero no sabemos por qué le hace eso, o por qué desea meterse en su mente. Sospechamos que es porque, desde luego, quiere derrotarla... matarla.
-Oh- susurró la muchacha de cabellos rubios, tan claros como la luz de la luna llena.
Me hubiera gustado pensar de que nos encontrabamos en un mejor lugar. De que estabamos en una playa totalmente desierta, y totalmente solos. Que podíamos tener toda la vida para estar juntos, que podíamos ser felices para siempre. Me hubiera gustado pensar que era posible escapar de allí con Luke sanos y salvos, pero era imposible. Esa noche alguien caería y alguien triunfaría, por supuesto que tanto nosotros como ella pensabamos que ganaríamos pero no sabíamos. Nadie sabía lo que ocurriría, ni siquiera aunque a Alex le hubiese gustado decirme lo que pasaría no lo hizo; porque era mejor así. Y también me hubiera gustado poder pensar en que era feliz en ese momento, de que tood estaba en perfecta armonía y que no tenía que preocuparme por nada.
Por un momento cerré mis ojos, y me pareció estar en otro lugar. Me pareció estar caminando por una calle sin salida, una calle muy pequeña con casitas a sus laterales; me pareció estar caminando por un barrio sin nadie a mi alrededor, sola. También me pareció ver cómo yo me encaminaba hacia la puerta de una de aquellas pequeñas casas, y tocaba el timbre. Nadie me atendía, pero al cabo de unso segundos aparecía la figura humana y hermosa de un muchacho; era Luke. La perfecta figura humana de aquel hermoso y talentoso muchacho, aquel tonto chico desordenado y valiente que tenía atrapado mi corazón por completo. Y finalmente me pareció ver que me invitaba a entrar a su casa, tomabamos té en sus cómodos sillones y luego nos recostabamos en el suave pasto verde de su jardín. Todo aquello lo pensé en un segundo, obviamente, ahora que mi mente era mucho más ágil y amplia podía pensar todas esas cosas rapidamente y nadie se daba cuenta; por lo tanto nadie podía tomarme por sorpresa.
-Intentaremos salir- anunció Luke-, estuve hablando con Jane y hay unas cuantas posibilidades de salir vivos por varios lugares. Pero debemos estar todos juntos, y debemos ser más que rápidos.
Todos asentimos ante sus palabras, y comenzamos a subir unas escaleras por las que, a su derecha, habían unas cuantas antorchas prendidas con fuego. Desde el piso de arriba se escuchaban unas cuantas voces masculinas, pero no eran muchas a lo sumo serían tres o cuatro. Fácil, pensé.
Cap. 19 - Una mujer malvada.
Estaba oscuro, y no veía por donde andábamos; acabamos de derrotar a aquellos tres vampiros en el primer piso pero todavía nos quedaban más, habían muchísimos más esperando por nosotros.
Detrás mío, Alex y Selene me pisaban los talones estaban las dos detrás mío por las dudas. Yo debía ser protegida, yo debería ser la que acabara con Hasana; yo era la elegida. Era un sentimiento muy egoísta, saber que solamente yo era capaz de matarla o de saber que si no fuese por mí todo aquel mundo fantástico y totalmente paralelo al mundo humano, sería cenizas en cuestión de días, o años. No obstante, me sentía fuerte. Me sentía muy segura de mi misma, y de poder acabar con todo de una vez por todas. A cada paso que daba me sentí muchísimo más fuerte, enérgica y con mayor orgullo para derrotarla. Estaba segura.
Luego de unos cuantos minutos, entramos en una habitación algo extraña; aunque a mi me parecía muy familiar. No sabía exactamente por qué, pero me parecía como si alguna otra vez ya hubiese estado allí.
ULTIMOS 3 CAPITULOS!
wooooooooowwwww.... ya ultimos 3 capitulos?? noooo, no quiero que se termine la nove, please!!! jejeje me encanto el cap.. y que metieras a Jane como prima de Luke y Adam!! Bsotes!
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