Cap. 17 - El rescate
Aunque no sabíamos con lo que nos podríamos encontrar cuando cruzaramos aquella reja que estaba delante nuestro, lo hicimos. Hizo un ruido sordo cuando Alex la corrió hacia un lado. Del otro lado de la reja hacía frío, en realidad, el aire estaba frío. Me di cuenta porque una leve brisa cruzó por mi rostro.
Estaba nerviosa, no sabía con lo que me encontraría allí dentro o con quién me encontraría. Pero aún así no me importaba, yo estaba allí porque iba a rescatar a Luke. Debía ir a buscarlo, no podía dejarlo allí. No a él.
-Bien- susurró Alex una vez que estuvimos los cuatro dentro-. Este es el plan: Selene y yo distraeremos a los guardias, que estan en la entrada, Adam y Sam irán en busca de Luke. Él se encuentra en un calaboso, está a unos cuantos metros de la entrada y tendrán que ser muy cuidadosos porque está lleno de vampiros allá abajo. En cuanto Selene y yo terminemos con los guardias iremos a ayudarles ¿bien?
Todos asentimos ante lo que nos había explicado.
Una vez que Selene y Alex se había ido, me quedé a solas con Adam. Según lo que había visto Alex deberíamos esperar unos segundos y luego hechar a correr lo más rápido posible. Adam y yo nos decidimos por idear un plan para poder rescatar a Luke y distraer a los vampiros que habían.
-Muy bien... entonces, correremos al rededor de ellos. Y les gritaremos cosas desde diferentes lugares para despistarlos y confundirlos. Una vez que los tengamos en la mira, los mataremos- había dicho Adam.
Yo coincidí con sus palabras, con un leve asentimiento de la cabeza. Estaba pensando en cómo sería todo una vez que me encontrara con mi... con Hasana. ¿Qué es lo que haría con ella? No importaba mucho que fuese mi abuela, aunque no me gustaba en lo más mínimo la idea de tener que acabar con un pariente mío. Ella me importaba, obviamente, pero después de todo jamás la había conocido ni ella a mí.
En cuanto Adam me avisó con un movimiento de la cabeza, de que era la hora me puse en pie y comenzamos a correr en dirección a los calabozos. No sentía miedo, o escalofrío, todo lo contrario sentía la adrenalina correr por mis venas mientras corríamos entre los vampiros que estaban haciendo guardia abajo en los calabozos.
-Aquí arriba- les gritaba Adam.
Nos turnábamos, en momentos él corría de arriba hacia abajo y luego iba yo.
-Aquí abajo- les gritaba yo.
Se los veía algo confundidos y absortos por lo que estaba sucediendo. Lo único de lo que ellos eran capaces de ver eran nuestras sombras correr de un lado hacia el otro. Corriendo de arriba hacia abajo, corriendo entre sus cuerpos paralizados. Aún no estaban lo suficientemente distraídos como para aprovechar, asi que Adam me indicó lo que debía hacer. Tenía que seguir corriendo, pero más rápido. Como una carrera, o algo similar; como una carrera de caballos en la cual el ganador es al cual uno le apuesta. Debería hacer lo mejor posible, debería correr a toda la velocidad posible, teníamos que conseguir distraerlos para poder desasernos de ellos de una vez. Todavía no sabíamos en qué calabozo estaba Luke, pero eso no importaba en cuanto acabaramos con los vampiros podría ir a buscarlo.
Seguímos corriendo durante unos cuantos minutos más, hasta que en un momento estaba corriendo entre ellos y Adam me tomó del brazo dirigiendose arriba, detrás de unos muros. Entonces me susurrró al oído:
-Es hora.
Y entonces, bajamos las escaleras y les arrancamos el cuello.
Cuando terminamos de quemar los cuerpos sin vida de los vampiros, nos encaminamos hacia los calabozos que estaban sobre un pasillo angosto. Eran unos pocos, y en uno de ellos, hacia la derecha de donde caminabamos, estaba Luke.
Tenía la piel escamosa, llena de polvo y apenas se le notaba la carne. Parecía un niño africano, de esos pobres niños que sufren de desnutrición y que lo único que se les ve son los huesos, Luke estaba muy parecido. Daba miedo o incluso tristeza verlo de ese modo. Inmediatamente rompí la reja con gran fuerza, al ver que Adam se había ido en busca de un poco de sangre en el bosque para que pudiera recuperar sus fuerzas, y tomé su rostro entre mis manos.
-¡Luke!- susurré-. ¡Luke, respondeme por favor! ¡Luke!
Estaba totalmente en estado de pánico, y no sabía que hacer.
-Ssssaamm...- susurró de pronto.
-¡Maldito seas, hermano, bebe esto!- le indicó Adam cuando volvió con sus manos llenas.
Entre sus brazos había cargado un puma enorme. El olor a la sangre me hirió la garganta, pero no hice nada ya que me había alimentado la noche anterior solamente era puro deseo de una gota de sangre. Pero me contuve, Luke era el que la necesitaba y mucho más que yo en esos momentos.
-¡Bebela!- susurré.
Casi sin fuerzas, Luke tomó al puma y comenzó a beber la sangre fresca del animal. De a poco comenzó a mejorar, hasta que pudo sentarse sobre su trasero por sí solo.
-¡Luke!- chillé.
-¡Sam! Oh, Sam- gritó él desesperadamente-. ¿¡Qué has hecho, tonta!? Es muy peligroso para vos...
-¡Calla!- le grité-. He venido por vos...
Me tomó el rostro entre sus manos y me dio un ligero pero apasionado beso lleno de amor, ternura y desesperación pura.
-Gracias hermano- dijo mientras se daban un apretón de manos-. Gracias por cuidarla por mí.
siiiiiiiii... que bueno que hayan llegado a tiempo para rescatar a Luke... espero prontito el proximo cap!!! besotes!
ResponderEliminargraacias:) y disculpame tanto la tardanza. Si leiste mi flog, sabrás que ando LOCA con los examens.. ojalá te gusten los cap siguientes!. Un beso
ResponderEliminar