fuck them

viernes, 22 de octubre de 2010

Cap. 13 - Nostalgia



No entendía cómo había llegado a colapsar tanto en tan poco tiempo. Ni siquiera sabía que era lo que hacía, o qué propósito tenía cuando me dirigí allí. Estaba desconsolada y no había nada que pudiera hacer. Me sentía mal, estaba totalmente destruída. Su partida había sido como el estallido de una bomba nuclear en mi propio mundo, había sido lo peor en todos aquellos años, en todas aquellas semanas con él. Y lo peor aún no había llegado, pensé. Si, lo peor se avecinaba porque sabía muy bien lo que sucedería; porque por un momento, y tan solo uno, tuve la premonición de saber todo lo que sucedería. Era como ver e imaginar el futuro. Como si Luke realmente se estaba despidiendo de mi para irse con los Hasaranos. Como si Hindi me quisiera ocultar todo para no causarme más dolor. Como si pudiera verme a mi, escapandome y yendome a buscar a Luke. Como si pudiera ver a Hasana frente a mi, luchando cuerpo a cuerpo. Como si me pudiera ver muerta, sobre el suelo. Como si pudiera ver el rostro nostálgico y entristecido de Luke al verme allí.
No entendía cómo había llegado hasta allí, pero ahora me encontraba en la puerta de la enorme cabaña de Hindi, tocando fuertemente la puerta.
-¿Quién es?- preguntó ella.
-Sabes muy bien quién soy. ¡Abrime por favor!- grité.
Muy despacio, abrió la puerta y me invitó a pasar a dentro cordialmente.
-Bienvenida, Sam. ¿Qué sucede?
Me quedé unos cuantos minutos en silencio. Buscando desesperarla por saber lo que le preguntaría, y de paso, poder pensar bien en lo que le diría.
-¿Dónde se ha ido Luke?
Se sorprendió cuando le hice la pregunta; me di cuenta porque sus ojos se abrieron de par en par y su mirada se tornó perdida y algo extraña.
-Pensé que te lo había dicho- murmuró tratando de no mostrar sorpresa alguna-. Se ha ido en busca de aquellos amigos americanos de los cuales te contó.
-Eso no es cierto- me quejé-. Sé que él ha hablado contigo, y es obvio que te ha dicho bien dónde se ha ido.
-Sam, no tengo nada que ocultarte, esa es toda la verdad. Te dije que se ha ido en busca de sus amigos americanos y así es. No tengo nada más que decirte- y con una leve voltereta se dirigió a la cocina.
-Bien, como quieras...
Me dirigí a la puerta, salí hacia afuera y con un gran portazo la cerré detras de mi.
Muy en el fondo, sabía bien que Hindi me ocultaba algo; sabía que Luke no se había ido en busca de sus amigos americanos. No era cierto, sino me lo hubiese contado. Sino no hubiera tenido que haberse ido tan deprisa, sino su ida no me sonaría más como una despedida. Sabía, y no sabía cómo, que corría peligro. Lo podía sentir en mi interior, en mi corazón.



Estaba leyendo uno de mis libros favoritos, más bien estaba mirando las palabras de cada página. No le prestaba atención, estaba escuchando la conversación de Alex con uno de los chicos de allí. Estaban sentados sobre el sofá en el comedor conversando, y yo estaba en mi habitación.
Vergonzosamente, Alex me había confesado que había visto todo. Que nos había visto allí aquella tarde a los dos juntos; me confesó que husmeando en el futuro de Luke vio una parte de aquello. Pero, por supuesto, no le diría nada a nadie.
-Voy a dar una vuelta- le avisé cuando pasé por el comedor hacia la puerta delantera de la cabaña-. Vuelvo en un rato, adiós.
Alex no me dijo nada, solamente asintió y me dedicó una semisonrisa. El muchacho que estaba con ella era Ian, su supuesto novio y mejor amigo. Digo "supuesto" porque en realidad no es nada oficial, solamente se besan y se abrazan; pero ella dice que son mejores amigos, nada más. Yo no lo creo obviamente.
Yo no era ninguna tonta, y sabía que Alex tampoco. Me di cuenta de que ella tenía algo que decirle a Ian, algo importante y según mis pensamientos era algo sobre Luke o sobre mi. Por lo tanto, le dije que "saldría a dar una vuelta" para que ella piense que me iría, pero en realidad no. Me quedé sentada sobre el suave pasto a la vuelta de la cabaña, justo debajo de la ventana del comedor donde estaban ellos dos sentados. Sin hacer ruido alguno me senté y me quedé allí. Estaba perfectamente cómoda escuchando sus conversaciones cuando me di cuenta de que alguien me estaba espiando. No me asusté pero si me puse a la defensiva. Me sentí lista para atacar ante cualquier problema.
-¿No es algo maleducado espiar a las personas?- susurró la voz de Adam.
-¡Oh dios! ¡Maldito seas Adam!- susurré muy bajo-. Me has asustado ¿sabes?
-Te asusté porque sabes que es cierto, sabes muy bien que es cierto que estás espiando a tu amiga.
-¡Shh!- chillé-. Es obvio que lo sé, ahora por favor baja la voz. Quiero oír.
Se apresuró rapidamente hacia mi, y se sentó a mi lado. Estabamos tan cerca que podía sentir el dulce calor de su cuerpo, y su aliento frío salir por su nariz.
Nos quedamos unos minutos sentados, esperando a que dijeran algo. Pero no, no hubo caso, Alex no dijo nada mío o de Luke que fuese interesante. Lo único que mencionó fue a un tal Henry, que al parecer era el vampiro Hasarano con el cual nos habíamos encontrado aquella vez que fuimos a cazar. Luego de unos minutos dejé de oír sus voces, y me di cuenta de que era porque se habían ido hacia la habitación y los oía algo lejos.
-Qué perdida de tiempo- murmuré frustrada.
-Al menos podemos hablar- musitó Adam.
Le miré y me encogí de hombros esperando a que dijera algo.
-Bueno, ¿y de qué querés hablar?
-De Hasana.
La piel se me erizó, sorprendentemente, y mis ojos se cerraron en una pequeña línea. Era imposible de que pudiera hablar, y mucho menos de ella. No quería, no quería hablar sobre nada acerca de ella, o de los Hasaranos. Aun así, acepté y contesté:
-¿De qué?- susurré tímidamente.
-En realidad quiero contarte algo... y aconsejarte- confesó algo avergonzado.
Yo asentí y esperé.
-Mira Sam, sé que mi comportamiento en el pasado no fue el mejor, y por eso quiero... compensarte- manifestó-. Conozco muy bien a Hasana, no tan bien como la conocía mi padre, pero algo sé de ella. Y de lo poco que sé, como hermano, es que ella jamás se detendrá Sam. Una vez que los Hasaranos hallen la forma de liberarla, no parará nunca. Querrá hacer todo muy rápidamente, querrá destruirte a vos, a Luke y a todos aquellos que se interpongan en su camino de acabar con la humanidad. Debes ser muy cuidadosa y espontánea. Ella no te conoce, no sabe cómo eres. Y, muy seguramente, estará esperando a alguien menor a ella; una persona sin conocimientos e inferior- me relató muy calmadamente, mientras yo ponía atención a cada una de sus palabras-. Debes ser lo más exitosa y cauta posible. Debes sorprenderla, debes ingeniartelas con todo los hechizos y trucos de batalla que tengas. Sam, debes destruirla, y eso lo sabes bien. Pero solamente te digo que debes ser cauta y muy inteligente. Debes pensar cada paso que das, debes confundirla. Así en cuanto de un paso en falso, la derrotás.
-Te entiendo- murmuré-. Gracias.
Me miró detenidamente y luego me guiñó un ojo mostrandome además, una hermosa y perfecta sonrisa pícara.

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