fuck them

domingo, 17 de octubre de 2010

Cap. 12 - Miedos, sorpresas y tristezas.


Estaba a punto se salir corriendo a perseguirle, pero una ágil mano me sostuvo por el brazo. Era Luke, se había dado cuenta de lo que quería hacer y me estaba deteniendo.
-¿Qué querés conmigo?- chillé.
-¿Acaso eres tonta? Acabo de decir que he venido a matarte, niña ingénua.
Porferí un grave gruñido, desde lo más profundo de mi garganta. Era un gruñido desgarrador y asustadizo; llegue a impresionarme yo misma.
-Que mal, porque no lo lograrás- le informó Luke.
El extraño muchacho de carácter fuerte e impulsivo, se adelantó unos cuantos pasos y nosotros retrocedimos.
-Como quieran, le dejaré ese favor a Hasana. No obstante, dejenme dejarles un mensaje de Hasana- murmuró.
Mi cuerpo se volvió piedra en el momento en que escuché decir esas palabras. No podía ser cierto que ella estuviera fuera, si lo estaba ella... ella seguramente había comenzado su ritual para acabar con toda la humanidad. Pero no, era imposible, Luke la tenía encerrada en un abismo del cual no podía salir.
-¿Hasana...?
-Así es niña, podemos comunicarnos con ella- susurró el muchacho-. Verás, cuando James murió y Hasana fue encerrada en ese oscuro abismo por tu compañero- dijo con rencor señalando a Luke-, el viejo fue tan torpe de olvidar de esconder su libro de hechizos mágicos y nosotros lo encontramos. Así pues, encontramos un hechizo que era especial para comunicarse con los muertos, con gente encerrada en abismos u otros hechizos similares. Pero solamente podemos comunicarnos con ella, hablarle y ella nos habla a nosotros. Y ahora que os hemos encontrado, me llevaré a tu compañero.
Escuché palabra por palabra, tratando de asimilar todo lo que había oído salir de la boca de aquel muchacho. ¿Acaso me estaba diciendo que se llevaría a Luke? No podía permitirlo. No a él, no podían llevarse a Luke no en ese momento.
-¡Ni se te ocurra!- grité histéricamente poniendome delante de Luke.
Me adelanté unos cuantos pasos y me puse enfrente de aquel aborrecedor muchacho y le gruñí fuertemente.
-Si querés llevarte a alguien, llevame a mí.
-No seas ridícula- murmuró el muchacho-. Yo quiero a tu compañero, él fue quien encerró a Hasana y el único capaz de sacarla del abismo.
De pronto sentí como una de las manos de Luke me agarraban en brazo izquierdo obligandome a voltear. Me hizo una seña con la boca y los ojos para empezar a correr. Enseguida comenzamos a correr agitadamente entre los arboles. No me importaba por donde estabamos corriendo o hacia donde nos dirigíamos, sino que podía oír los pasos apresurados del muchacho que nos seguía corriendo velozmente.
-¡Sabes que soy un cazador! ¡Jamás podrán escapar con vida!- gritó.
¿Un cazador? Entonces eso significaba que estaba hecho para destruir, para destruir vampiros. Según lo que Alex me había contado hacía mucho, los cazadores eran los unicos capaces de correr más rápido que un vampiro normal.
-¡Entrégate muchacho!- gritó el muchacho de ojos de negros-. ¡O iremos por tu compañera!
De pronto Luke se detuvo y rápidamente se volteó. El vampiro que nos seguía comenzó a correr todavía más fuerte, se acercó velozmente a Luke y lo agarró por las piernas. Pero Luke no se dejó agarrar, vehemente tomó el cuello de aquel vampiro agil y lo sostuvo así durante unos minutos. Los ojos de Luke mostraban odio puro, estaban de un color rojo intenso, tanto que daban miedo.
-Dale mis saludos a Hasana- susurró Luke al oído del vampiro.
Y a continuación le partió el cuello en millones de pedazos.



Llegamos a Pixcool luego de dos horas, ya que tuve que esperar a que Luke terminara de alimentarse bien. Hindi estaba en la entrada del campamento esperandonos con ojos ansiosos.
-Creo que me deben una charla muy interesante- murmuró cuando pasamos a su lado.
-Solamente conmigo- farfulló Luke.
Me soltó la mano y acercó a mi.
-Me quedaré hablando con Hindi unos minutos, pero luego te iré a buscar.
Yo asentí algo confundida, aun así me voltee y me dirigí a mi cabaña. Allí se encontraba Alex, leyendo uno de sus libros favoritos.
-Al fin- murmuró-. Estabamos preocupados...
-¿Viste todo?- le pregunté.
-Si, he visto todo Sam.
Corrió hasta mi y me tendió un dulce y tierno abrazo. Se había dado cuenta de que, por alguna extraña razón, estaba confundida y algo aturdida.
-Lo que has visto hoy no es más que la pura verdad Sam- susurró-. Somos así, es nuestra naturaleza; y a vos también te va a tocar defenderte igual en cualquier momento.
-Lo sé, y no me asusta eso... sino que, Luke estaba muy diferente esta noche- admití-. No lo sé, era como si fuese otra persona... como un depredador ansioso en busca de su presa.
-Si, ya sé a lo que te referís- musitó-. Eso nos sucede cuando nos enfrentamos con algún otro vampiro. Es como una especie de transformación en otra persona- mis ojos se abrieron como platos-. Para vos es algo sorpresivo porque jamás has tenido que matar o estar en una lucha verdadera contra otro vampiro. En cambio Luke, que ha peleado desde sus primeros años, sabe lo que es.
» Cuando estamos en una pelea contra otro vampiro nos transformamos. Los ojos nos cambian de color, se nos ponen de un color rojo escarlata muy intenso, que simboliza la muerte, y también nos sucede que, en cierta forma, nos volvemos locos. Es como si no llegaramos a reconocernos a nosotros mismos, estamos tan metidos en la pelea que no nos damos cuenta de lo que hacemos. Es peligroso en cierta manera, porque podríamos llegar a lastimar a alguien inocente sin querer hacerlo; muchas veces necesitamos de la ayuda de alguien más para poder volver a controlarnos- el relato de Alex me tenía tan atrapada que no me había dado cuenta que de pronto estabamos sentadas afuera, en el jardín de la cabaña-. Por eso es que te resultó tan... atemorizante ver a Luke así. Él, al igual que Hindi, al igual que yo, sabe controlarse cuando hay una batalla y ya no le resulta un problema. En cambio, vampiros como vos, o como otros en este campamento que solo llevan una o dos décadas de vida inmortal, les resulta algo difícil poder controlarse...
-Oh dios- murmuré inconcientemente.
-¿Qué?
-¡No me dejes que me convierta en un mounstruo por favor Alex!- chillé.
-Shh, tranquila- dijo abrazandome-. A vos no va a suceder nada, en todo caso tendremos que ayudarte a controlarte... pero no le harás daño a nadie.
Me quedé muda sin saber que decir y algo indecisa. Si era cierto lo que ella me decía, entonces cuando tuviera que enfrentarme a algún vampiro... me transformaría totalmente en otra persona. Y podría llegar a matar a alguien inocente.
-Te lo prometo- me aseguró Alex.
-Gracias.
-Bueno, ahora es mi turno de irme de caza- anunció-. Además, en unos minutos vendrá Luke y seguro querrán estar solos...
-Si, gracias. Ten mucho cuidado Alex.
Ella asintió y en seguida salió corriendo velozmente hacia la puerta para luego salir hacia el enorme prado del campamento.
Me quedé sola, sentada sobre el suave pasto verde en aquel maravilloso y amplio jardín. Me quedé pensando en muchas cosas que me rondaban por la cabeza. Como por ejemplo, en aquel Hasarano que nos habíamos cruzado. Era imposible evitar la guerra después de todo, finalmente tendríamos que desistir ya que la batalla se avecinaba. Eso no me preocupaba demasiado, pero sí me preocupaba o me tenía pensando demasiado, es ¿qué haríamos con Hasana? El Hasarano había dicho que si Luke no se entregaba ellos vendrían por mí, pero ¿qué es lo que Luke haría con Hasana? Yo, por mi parte, no podía permitir que él se entregara ante ellos. No podía entregarles a Hasana, no podía desatar aquel mal.
Escuché unos pasos lentos dentro de la cabaña, y me puse rígida. Los músculos de todo el cuerpo se me tensaron, preparandome para matar a cualquier que estuviera allí. Pero no, cuando salió por la puerta de la cabaña me di cuenta que era Luke el que estaba allí.
-Perdón por asustarte.
-No lo hiciste- afirmé.
Yo me refugiaba debajo de un gran árbol viejo. Luke se acercó a mi, y se sentó a mi lado. Me rodeó la cintura con sus brazos y acercó su rostro al mío.
-Te amo...- me susurró al oído-... te amo demasiado
-Yo igual- contesté.
Me besó los labios tiernamente mientras entrelazaba uno de sus brazos en mis pelos, y el otro me tomaba delicadamente de la cintura.
-Quiero que sepas...- dijo agitadamente-, que pase lo que pase yo te quiero, que te deseo más que a nadie...
-Yo también Luke, pero... ¿qué es lo que sucede?
Hizo caso omiso a mi pregunta y me tomó en sus brazos nuevamente. Me tenía agarrada como un novio toma suvamente a su reciente esposa y que la conduce hacia la habitación. Me sentía como una pluma volando en los aires.
Sin dejar de besarme, se puso de pie y se dirigió hasta mi habitación. Estaba muy concentrada en sus intensos besos como para darme cuenta de lo que estabamos haciendo allí. Recostados sobre la cama, él comenzo a desabotonarme la camisa, muy delicadamente hice lo mismo con la suya. Estabamos dejandonos llevar por un fuerte sentimiento de amor, estabamos felices el uno con el otro. Estabamos bien. Al cabo de unos cuantos minutos ya no teniamos más nuestras ropas. No me sentía tan incómoda como pensaba que lo iba a estar en mi primera vez con alguien, todo lo contrario me sentía tan feliz con Luke a mi lado.
Era el hombre que siempre había estado buscado, pero que nunca había logrado encontrar hasta ese momento. Era perfecto, era como esa aguja en un pajar que es imposible de encontrar, solamente que yo la había encontrado. Yo era la afortunada princesa encantada, que había encontrado a su príncipe azul. Me sentía muy a gusto estando con él. Todo era mucho más fácil, lograba sacarme una sonrisa con cualquier planteo poco cuerdo o con cualquier cosa que él hacía. Y me resultaba imposible sacarlo de mi mente, él estaba en cada uno de mis pensamientos. Era algo difícil poder concentrarme sin su presencia. Me sentía como un ciego que, milagrosamente, logra ver nuevamente el sol. Como una madre que ve a su hijo crecer, como dos personas perfecta y eternamente enamoradas.




-Te quiero- susurré.
Aún nos encontrabamos recostados sobre la cama, solamente que esta vez estabamos abrazados bajo las sábanas.
Me sentía lo más feliz a su lado, era algo satisfactorio y bueno a la vez. No había nada que me preocupara o me hiciera sentir mal estando a su lado; me sentía protegida. Sin embargo, me daba cuenta de que algo le sucedía a Luke. No sabía con exactitud qué, pero algo le rondaba la mente.
-¿Sucede algo?- inquirí derrepente.
Se quedó callado, y sin dejar de besarme el cuello contestó:
-¿Cómo es que lográs ver que me pasa algo?
-Luke, no te conoceré hace décadas o siglos, pero por lo poco que te conozco me doy cuenta cuando algo te sucede. O cuando estás preocupado por algo- admití algo avergonzada.
Él se hechó a reír y luego me besó tiernamente los labios.
-Sos tan maravillosa... y me concidero el hombre más afortunado del mundo- confesó sin verguenza-. Todo gracias a vos.
Tomé su rostro entre mis manos y le besé dulcemente la nariz, y luego sus labios carnosos.
-Me voy a ir- murmuró de pronto.
-¿Adonde...?
-Lejos.
Esa inútil e inservible palabra me rompió el corazón en millones de pedazos en el momento en que la oí. Esa insignificante palabra era capaz de romper todo el amor existente en ese momento, esa palabra me puso triste.
-¿Lejos? ¡¿Pero cuándo... por qué...?!
-Debo hacerlo Sam, debo ir en busca de unos amigos... ellos podrán ayudarnos en la batalla, de modo que podremos superar a los Hasaranos. Debo ir.
Comencé a sacudir agitadamente la cabeza de un lado al otro; negando todo lo que decía.
-¡No!- chillé-. ¡No me podes dejar... no ahora!
-Lo siento mucho Sam, pero debo irme. Ahora, pero volveré pronto- susurró.
Se puso de pie, tomó sus jeans y su camisa del suelo y se los colocó agilmente. Luego se acercó a mi y me tomó en sus brazos; me alzó al aire y yo enrosqué mis piernas en su cintura.
-Te amo demasiado, nunca lo olvides- me susurró.
-Yo mucho más Luke... Para siempre.
-Para siempre- concluyó.
Me besó apasionadamente durante una fracción de segundo que pareció interminable. Todo aquello me sonaba más a una despedida que a un "volveré pronto"; no sabía por qué pero en mi fuero interno yo sabía que algo andaba mal. Y que por alguna inexplicable razón él debía irse en ese preciso momento, no lograba entender por qué en ese momento, era por algo que yo no lograba entender. O por algo que yo había omitido.

1 comentario:

  1. Dioooos, que capitulo!! A mi me sono como que Luke se estaba despidiendo al final, para ir a entregarse para que no le hagan daño a Sam... espero que no sea asi, y que vuelva con esos amigos que va a ir a buscar... me encanto el cap... besotes... Carla

    ResponderEliminar