Cap. 9 - Historias
Mis sentimientos por Luke eran profundos pero inexplicables. ¿Cómo era posible que hacía solo semanas atrás lo odiaba con todo mi ser y ahora lo deseaba con una fuerte intensidad? Era algo extraño, demasiado para mi gusto. Pero mi mente era amplia, y a esas horas de la noche cuando me encontraba sola recostada en mi cama no tenía nada mejor que hacer.
Alex estaba en la otra habitación mirando la televisión, se reía con unos estúpidos programas para niños. Por lo que logré escuchar eran dibujos animados, o tal vez una película, no sabía, no le prestaba atención suficiente como para darme cuenta de qué era.
Cerré los ojos y me dejé llevar por un fuerte cansancio. Inconsientemente me puse a repasar en mi mente todo lo que me había ocurrido ese mismo día, todas esas cosas juntas. Primero, la pelea por los celos de Luke entre ellos dos; una pelea inncesesaria mi forma de ver. Si no fuera porque Luke creía que le dejaría por su hermano jamás se hubiese comportado de esa forma. Como yo lo veía, pensaba que dejaría de ser su... novia, para escaparme e irme para siempre a, Dios sabe dónde, con su hermano Adam pero se equivocaba yo jamás sería capaz de algo así. Sin embargo, a Luke parecía no entrarle en su testaruda mente caviladora.
Segundo, me enteré todo acerca de Selene y sobre su cíclo y los días de luna llena. En esos días debíamos tener sumo cuidado si salíamos de caza cerca del prado, ella se transformaba en un animal salvaje durante un lapso de tiempo y no podía distinguir siquiera sus amigos; era espantoso. Además, debíamos tener cuidado ya que una mordida de hombre lobo era como veneno para vampiro, nos causaba una serie de incapacitación extrema. No lograbamos mover nuestros cuerpos durante minutos, u horas. Aunque causaba mayor dolor y veneno en vampiros bebedores de sangre humana.
Y finalmente, el inesperado beso de Adam. Y digo inesperado por que fue justamente así como sucedió; fue inesperado. Jamás se me hubiera pasado por la mente pensar en Adam de esa forma, y mucho menos pensar que él tuviese el atrevimiento de besarme; aun más cuando nos conocíamos hacía solo semanas. Nunca nos habíamos detenido a hablar profundamente, aunque él me había contado toda su historia detalladamente- no muy distinta a la historia de Luke- jamás pensé que sería capaz de algo así. Y lo peor es que me besó sabiendo que Luke estaba cerca y lograba oírnos. Luke se enfureció tanto, de haberme dejado sola, que corrió más veloz de lo común casi destruyendo todo a su paso. Pero eso no me importaba, lo único serio allí era la actitud egoísta e inmadura del Adam.
-Luke...- comencé-. ¿Por qué Adam se comporta así?
Había amanecido hacía solo dos horas, y ahora nos encontrabamos recostados sobre el suave pasto verde, debajo de unos enormes árboles a la orilla del río helado.
-Supuse que lo preguntrarías- contestó con una semisonrisa.
Me encogí de hombro y levanté la mirada.
-Te pareces mucho a una ex novia de Adam, una muy querida por él- me informó-. Su nombre era Anabelle. Era una muchacha muy hermosa, pero ella no era como nosotros...- fijó su mirada en mi-. Era una humana
Yo abrí los ojos de par en par. Él se había enamorado perdidamente de un mortal, tal vez eso era lo que le había dolido tanto.
-¿Y qué... qué pasó?- pregunté tontamente-. ¿La convirtió?
-No- contestó apenado-. Él no quería hacerle daño, quería que ella tuviera una vida próspera y feliz siendo humana; no quería arruinarle la vida, según decía él. Anabelle y él eran muy buenos amigos, se conocieron enn 1.910 en la ciudad de Londres, en uno de los viajes hacia Europa de Adam. En el presiso momento en que él la vio supo que ella era la correcta. La deseaba tanto, que era imposible resistirse a la dulce tentación, pero lo hizo. Se retribuyo mucho tiempo, hasta que tuvo el coraje y le contó todo. Ella no podía creerlo, lo quería mucho pero como a un amigo y ahora que se enteraba de que era un vampiro no quería saber nada más con él. Le temía mucho- Luke se detuvo y me miró asombrado de que yo le hubiese escuchado tan atentamente. Finalmente continuó-. Eso lo destruyó totalmente a Adam, no podía creer cómo era posible de que ella no pudiera amarlo tanto como él a ella. Estaba con el corazón destrozado.
-Pobrecillo- murmuré sin darme cuenta de lo que decía.
Pero Luke hizo caso omiso y siguió relatando.
-Fueron amigos durante dos largos años, cuando Adam le contó todo a Anabelle ella le dejó por completo. A diario él la iba a buscar a su casa, pero ella no le abría la puerta temiendo que la matara. Ella y su familia eran una gente muy superstisiosa y egoísta; no confiaban en nadie. Pero a Adam no le importaba nada, él la amaba demasiado como para dejarla ir. Estuvo día sin alimentarse de nada, días esperando la impacientemente al frente de su casa, días esperando en vano.... Cuando Adam se dio cuenta de que no podía hacer nada más por ella, decidió quitarse la vida, no quería vivir más si acaso debía vivir con aquel mortífero dolor que lo aplacaba. Por suerte yo siempre estuve cuidando de que no cometiera nigún movimiento en falso y decidiera quitarse la vida. Finalmente, cuando me di cuenta de que sus heridas habían sanado completamente le dejé ir solo; y hasta este momento jamás nos habíamos vuelto a cruzar.
Se detuvo y me acarició la mejilla.
-Y luego llegaste vos, con tu torpe pero hermosa forma de andar, que lo dejó maravillado. Luego de décadas de no pensar en Anabelle lo hizo, pensando en que la había vuelto a encontrar y que eras vos. Pero luego de que le expliqué todo sintéticamente se dio cuenta de que no, que no eras ella que jamás lo serías. Por eso se puso furioso y celoso de que yo tuviese la oportunidad que él no tuvo, de poder estar con una maravillosa persona para compartir esta inmortalidad llena de soledad.
-¡Vaya!- exclamé.
-Lo sé, es complicado, pero vos querías saber.
Me reí atontadamente, confundida por sus caricias y miradas.
Ahora comprendía mejor a Adam, y podía entender todo ese dolor comprimido que sentía por dentro. Jamás había podido tener la oportunidad que su hermano tuvo solo por casualidad, por que fue así cómo nos enamoramos, por juegos de niños y unas cuantas indirectas. Adam no soportaba ver cómo a su hermano le llegaba todo tan rápido cuando él había tenido que luchar tanto para luego no conseguir nada.
Era un sentimiento obvio y predecible. Comprendía profundamente cómo se había sentido Adam. Que una persona te rechaze tan amargamente, es algo feo y poco apetecible para el corazón. Lo sabía, y lo compadecía, porque me había sucedido casi lo mismo cuando era niña; con Alex. Él no me quería a su lado, no me amaba y eso me había destrozado totalmente aunque luego supe llevarlo.
Luke se dio cuenta de mi reacción y me tomó el rostro para poder besar mis labios tiernamente. Se sentía bien, era algo satisfactorio para mí; me sentía feliz. Me sentía feliz cada vez que me daba cuenta de que él era mío, y que nunca nadie sería capaz de apartarmelo. Que estaríamos los dos juntos toda la eternidad, pudiendo compartir millones de cosas juntos; sin nadie que itente separarnos, si que nadie nos dija lo que hay que hacer, sin reglas ni restricciones. Solamente una pareja feliz y próspera.
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