Cap.3 - Novedades
Le enseñé los dientes, tratando de asustarlo o de hacerle retroceder pero fue en vano. A pesar de saber quién era aquel guapo y excéntrico muchacho de ojos azules no le hice daño, aunque estuve a punto.
-¿Qué haces aquí?- oí la voz de Luke entrando por la puerta.
Rápidamente el muchacho esquivó mis manos que le sostenían el cuello y se puso de pie. Expuso su mano derecha y me la ofreció para levantarme. Pero yo me levanté sin ayuda alguna, era lo suficientemente capaz de hacerlo yo sola.
-Hola, hermano- murmuró el muchacho.
Por la apariencia de aquel chico y sus palabras, era obvio que era el hermano menor de Luke, se llamaba Adam. Era como nosotros, era un vampiro brujo aunque uno no tan bueno pero si muy fuerte. Él y Luke estaban distanciados hacía siglos, debido a que Luke tuvo que abandonar la ciudad una vez que su padre le pidió ir en busca de la elegida. Adam se enfadó con su padre por no haberlo elegido a él, por lo que desterró a Luke de Tomakaire y no le dejó entrar nunca más.
-¿Qué haces aquí?- repitió fuertemente.
-Te extrañaba- murmuró-. Y además quería ayudarte con... ella.
Desvió la mirada hacia mí y no la quitó durante segundos. Eso me hizo poner nerviosa, pero no se la quité nunca. Hasta que se volvió nuevamente hacia Luke con una mirada desafiante.
-Sabes muy bien que no te quiero acá, y mucho menos cerca de Sam.
-¿Qué te pasa hermano? ¿Acaso temes de que te defraude?
-¿Como hace tres siglos atrás? Pues si- admitió Luke.
Adam se encogió de hombros.
-Te equivocas, en ese momento era simple enojo y egoísmo- inquirió-. Ya no más, pasé siglos esperando a que volvieras y al ver que no lo hacías comencé a sentirme algo solitario. Y por eso he venido, y además quería ayudarte, como te he dicho anteriormente, con la niña.
-No soy ninguna niña- me quejé.
Ambos se rieron y a continuación Luke me tomó del brazo.
-Ve a preparar tus cosas, nos vamos.
Yo le miré asombrada. ¿nos iríamos? ¿es que acaso pensaban secuestrarme? no podía permitirlo.
-¿A dónde me llevas ahora?- inquirí-. Te exigo que me lo digas.
-Tranquila, vamos a un refugio.
-¿Refugio?
-Es como una especie de campamento para gente como nosotros- exclamó Adam.
Yo le miré amenazante.
-Gracias- dije con una sonrisa irónica.
Me dirigí hacia la única habitación que había, donde esta mi bolso con toda mi ropa y pertencias. Puse la ropa sin doblar, y unas cuantas cosas que me había llevado de mi casa y salí por la puerta rapidamente.
Adam y Luke saltaron los dos a la misma vez por la venta hacia la calle. Yo les seguí muy rápido, lo bastante como para que no me dejasen atrás.
Anduvimos corriendo en una dirección que era desconocida para mi, pero que ellos la conocían demasiado bien. Debía ser la madrugada, mejor dicho, estaba por amanecer ya que se podían ver los primeros rayos del sol como aprecían por el este del camino. Aunque nunca había salido al sol no me había percatado jamás de que, estando al sol, nuestra piel se aclaraba aún más. Casi parecía transparente. Eso me hizo estremecer al principio, pero luego me acostumbré.
Nunca había visto un paisaje tan verde, excéntrico y salvaje en toda mi existencia. Era algo magnífico; estaba todo lleno de bosques, árboles enormes llenos de hojas del color del césped, algunos arbustos a su alrededor y unas cuantas rosas del color del sol, eran perfectamente amarillas. En el camino, nos cruzamos con unas cuantos venados que estaban a la rivera de un río. Su olor no era tan apetitoso como yo creía, puesto a que hacía solo horas me había alimentado bastante bien por suerte.
A nuestro al rededor había muchas montañas con los picos nevados y extensas cataratas que bajaban de ellos. Podía sentirse la dulce brisa mientras que corríamos al rededor de las montañas, hasta tuvimos que saltar por encima de una catarata enorme. Para mi gran suerte, pude saltarla sin dificultad alguna, aún así me mojé un poco la espalda. Corríamos fácilmente por la extensa pradera y nada podía detenernos, ni siquiera los enormes pastos que tuvimos que cruzar en una ocasión yendo hacia el sur. Era algo satisfactorio poder sentir la suave brisa en mi rostro, al correr tan velozmente me sentía exaltada. Corría tan rápido que parecía que en cualquier momento hecharía a volar en el aire.
Luego de correr por horas llegamos a un lugar totalmente nuevo. Tenía razón Adam, era una especie de campamento para... vampiros como nosotros. Vampiros bebedores de sangre animal. Pude darme cuenta de eso ya que cerca de aquel campamento había un rebaño. El campamento era enorme, y debía tener una hectárea de medida en todo el campamento. Era verde, con extensos árboles y pequeñas casas de madera, eran pequeñas cabañas frabricadas manualmente. Eran muy viejas, por lo que suponían de otra década o siglo.
-Hemos llegado- anunció Luke.
-Estamos en Pixcool- me informó Adam.
No era capaz de abrir la boca, ni formular palabra alguna ya que estaba muy concentrada mirando el extenso paisaje invernal que se extendía delante de nosotros. Cuando estabamos por en entrar en una de las pequeñas cabañas comenzó a caer una fina lluvia fría.
-Bienvenidos- murmuró una voz femenina a mi espaldas.
Yo me voltee para verle. Era una enorme mujer de pelo rubio y ojos color de la miel, tenía la piel tan pálida como una hoja de papel. Y dejaba de ver a través de una amable sonrisa una perfecta fila de dientes afilados.
-Hola, Sam- dijo dirigiendo su mirada hacia mi-. Mi nombre es Hindi, y soy la líder de Pixcool. Me algero mucho de os podáis haber llegado pronto. No sabiamos si podiamos contar con su presencia hoy.
-Sabes que siempre estaremos de tu lado Hindi- exclamó Luke.
Yo no le hablé en ningún momento, ya que estaba sorprendida ante aquella extraña mujer. Era extraordinariamente facinante, grácil y hermosa. No era nada comparada con alguna otra mujer que haya conocido en toda mi vida. Su extenso pelo rubio caída en forma recta por su espalda, vestía un precioso vestido blanco de seda y estaba descalza. Como toda mujer salvaje, pensé.
-Sam, tu te quedarás en esta cabaña con Alexandra- dijo mientras me conducía a la puerta de una cabaña del color de la miel-. Y ustedes chicos... bueno, ya saben dónde está su cabaña, vayan.
Luke se acercó a mi y me fijó su mirada en mi.
-Nos vemos luego, trata de no incendiar nada- dijo guiñándome un ojo.
Yo le sonreí contenta.
Hindi me hizo subir por una pequeña escalera hasta la puerta de la cabaña color miel. Allí abrió la puerta y me condujo hasta el comedor en donde se encontraba mi compañera.
-Hola, ¿qué tal? Soy Alex- me saludó.
-Hola, soy Sam.
Hindi nos observó a las dos y a continuación nos invitó a las dos a sentarnos en un enorme sofá rojo.
-Alex, como ya sabes ella es Sam- comenzó-. Ella es la elegida- Alex no pareció sorprenderse ante mi mensión-, ella vivirá contigo hasta que sea el momento. Por lo tanto deberéis a aprender a convivir juntas, sin peleas ni nada. Alex, debéis enseñarle las reglas sobre Pixcool y los deberes con los que hay obedeser siempre ¿está bien?
-Si, claro- aceptó Alex.
-Bien, dicho esto me retiro. Espero que os llevéis de lo mejor niñas- y salió por la puerta principal.
Nos quedamos en silencio durante un buen rato, hasta que Alex lo rompió con una pregunta inesperada:
-Entonces... ¿tú eres la novia de Luke, no?
Abrí tanto los ojos que parecía que saldrían de su lugar en cualquier momento.
-¡No!- bramé-. Solo somos buenos amigos.
Ella asintió, aunque pude ver en su rostro que no creía ninguna de mis palabras.
Alex me explicó todas las reglas de aquella extraña aldea. Siempre había que ayudar con la limpieza del lugar, había que lavarse la propia ropa y luego colgarla en las cabañas. Estaba prohibido correr fuera de la pradera, y si deseabamos alimentarnos debíamos ir en compañía de nuestro maestro o de algún vampiro adulto. Eran simples reglas que había que respetar para la convivencia.
Por la noche, me recosté en una de las camas que había en la única habitación de la cabaña, a leer mi libro favorito, que casualmente también lo era de Alex, Orgullo y Prejuicio. Una gran novela, llena de injusticias, amor y de una época que yo admiraba mucho; la época vieja.
-Entonces...- comencé mientras que alzaba la vista para buscar la de Alex que se encontraba en su cama también leyendo un libro-. Contame algo sobre Pixcool, o sobre vos, si querés. ¿Hace cuánto estás acá?
Ella levantó una ceja y luego comenzó:
-Vivo acá, en Pixcool hace docientos ochenta y cinco años- yo abrí los ojos como platos, pero no dije nada-. Hindi fue quien me encontró vagando por otros países de Europa, y me invitó a venir aquí. Me dijo que tendría hogar, y que algún día podría ayudarle con algo muy importante; que obviamente es esto.
-¿Qué cosa?- pregunté.
-Por vos- exclamó-. Ella sabía que se avecinaría una guerra luego de la muerte de James, ella era una íntima amiga de él. Es más, se puede decir que hasta eran muy unidos. Cuando James murió ella no lo pudo evitar y comenzó a reclutar gente. Él le había dicho que algún día habría una guerra por lo que ella sabía que debía estar lista para cuando se avecinara el momento.
Se detuvo e inhaló una gran bocanada de aire.
-Yo fui una de las primeras en entrar, la mayoría entró a Pixcool hace veinte o quince años, hasta que por fin has llegado tú. Habíamos llegado a creer que jamás vendrías, o que jamás habría tal guerra de la que Hindi nos hablaba a menudo- torció el gesto y me miró-. Por eso es muy importante de que estés acá, de que no andes sola, de que aprendas todo lo que puedas. Tú debes salvar a nuestro mundo de una vez por todas. Sé que suena irónico o tonto, pero así lo es.
Yo asentí con gesto apenado.
-Sé la gran responsabilidad que llevo encima, pero también sé que ella es mucho más fuerte e inteligente que yo. Por eso tengo miedo- admití-. Tengo miedo de fallarles, y de no poder lograrlo.
Entonces ella se paró de pronto y se situó a mi lado. Con un leve movimiento de su mano me levantó a mi también.
-Entonces, ¡A practicar!- murmuró.
-¿Ahora?
-Sí, no tenemos nada que hacer esta noche- dijo guiñándome un ojo.
Salimos de la cabaña y me condujo hasta un claro prado de pasos secos muy cortos en medio de aquella enorme hectárea.
-Bien, ahora te enseñaré a pelear como lo haría un verdadero e inteligente vampiro- me avisó-. ¿Lista? ¡Allá voy!
Entonces comenzó a correr muy velozmente en mi dirección, como un toro enfurecido en busca de la flamante bandera roja. Yo pensaba de que no se detendría delante mío y que me llevaría por delante, pero de pronto, sorprendiéndome, ella hizo una línea en zig zag y me esquivó. Luego de un segundo, estuve sola en aquel claro enorme. Comencé a sentirme algo incómoda e inquieta, hasta que derepente sentí unos pequeños dedos fuertes en mi brazo. Alex me había tomado desprevenida y ahora me tenía agarrada de los dos brazos, con ellos estirados hacia atrás. Me di cuenta de que iba en serio la pelea, por lo que traté de defenderme lo mejor que pude. Me di la vuelta, haciéndola girar en el aire, pero fue en vano ella fue más rápida que yo, entonces me tomó del cuello y me lanzó al suelo húmedo. Fue tal la fuerza con la que me impulsó que en el césped se hizo un profundo hueco de tierra.
-Vaya- exclamé-. Sí que sos rápida.
Ella me dedicó una amplia sonrisa hasta que luego volvió a tomar carrera y comenzó a correr otra vez en mi dirección. Esta vez era en serio, no me esquivaría como antes, por lo que me puse en pose defensora estando lista para saltar encima de ella en caso de que comenzara otra vez la pelea.
Lo que a continuación sucedió era inesperado, al menos para alguien inexperto como yo; ella agachó su cabeza, cuando estuvo cerca mío la incrustó el mi férreo estómago, lo que me hizo caer de espaldas. Aunque rápidamente me levanté ella estaba dos pasos más adelantada que yo. Estaba tomándome de los brazos nuevamente, pero esta vez me empujó, con su mano apoyada delicadamente en mi pecho, hacia el suelo de tierra. Cuando me vio allí tirada se dio la vuelta y quiso emprender camino pero yo fui más rápida que ella esta vez. Me puse de pie rápido y la tomé de la espalda, la tiré al suelo y la tomé del cuello.
-Jamás le des la espalda al enemigo- murmuré.
-Excelente.
Yo le guiñé un ojo con una sonrisa de triunfo en mi rostro.
Comenzamos a reirnos como dos grandes amigas que se conocen hace mucho, hasta que luego escuché el crujido de las hojas. Rápidamente me puse de pie, en posición defensiva lista para atacar.
-¡Alto!- murmuró Luke-. Soy yo, tranquila.
Me relajé un poco y esperé a que agregara algo más.
-Veo que avanzas rápido.
-Si, demasiado- bromee.
Él esbozó una de esas sonrisas pícaras que tanto me gustaban de él. Yo me uní con un ligero movimiento de cabeza.
-Debo... debo ir a buscar... debo ir a lavar mi ropa- dijo entre tartamudeos Alex-. Nos vemos luego Sam
Me guiñó un ojo a modo de broma, y luego desapareció entre los árboles. Aunque Alex había tratado de disimularlo yo me había dado cuenta de lo que había hecho. Ella nos había dejado solos ya que pensaba que Luke me gustaba muchísimo o algo similar, pero en realidad se equivocaba.
Estaba a punto de amanecer, nos habíamos pasado toda la noche practicando con Alex. Luke me invitó a ver la salida del sol en la cima de una montaña lo bastante alta para ser igual a un edificio de quince pisos de altura aproximádamente.
A pesar de que me habría encantado ignorar eso, la actitud de Luke conmigo había cambiado bastante desde hacía unas cuantas semanas. No sabría decir en qué modo pero estaba muy cambiado. Siempre para bien, obviamente.
-Así que...- comenzó con un gesto de broma-. ¿Te gusta practicar con Alex no es cierto?
Yo le miré confundida.
-Pues sí, supongo que sí- murmuré con voz muy baja.
-Ah
¿Pero qué rayos le pasaba a Luke? Él siempre que me gastaba millones de bromas, y ahora no formulaba ni una sola sobre el vampiro más torpe e inexperto de toda la historia. Era obvio que algo malo o bueno le estaba ocurriendo, o solamente era que la vejez le había cambiado mucho el humor o el estado de ánimo. Él siempre con sus enormes y brillantes ojos grises observando cada detalle, sus perfectos pómulos pálidos y sus delicadas y dulces sonrisas con sus afilados dientes blancos. Pensar así en él me hizo preguntarme si acaso no era cierto lo que Alex me había tratado de decir antes.
Al llegar al pico de la montaña nos sentamos sobre unas enormes rocas que estaban perfectamente apiladas en forma contínua.
El sol conforme salía con su paso lento y pausado. Los enormes rayos del sol se asomaban cada vez más, iluminando todo el valle.
-Qué perfecto- murmuró al fin.
-Si- susurré.
-Qué maravilla.
-Qué hermosura- concluyó.
Yo esperé a ver si enlazaba algúna otra palabra junto a las últimas dos. Qué hermosura, había dicho él. Exactamente lo que yo pensaba cada vez que lo veía relusir al sol, o cada vez que me ponía a observar cada detalle de su cuerpo con sumo detenimiento. -Si, es una hermosura- coincidí-. Ahora que puedo ver las cosas con toda claridad me doy cuenta de que es algo muy presiado y valioso el ver el amanecer, es totalmente una...
Él me interrumpió poniendo su dedo índice sobre mi labio inferior.
-¿Ya te he dicho que hablas mucho?
Yo bajé la cabeza algo avergonzada, era algo sumamente relajador el no poder sonrojarme. Al menos no me delataba tan seguido cuando enrojecía de pronto por algo en especial.
-Solo un par de veces- admití.
Nos quedamos allí durante segundos observadno cómo el sol avanzaba entre las nubes blancas de algodón que se formaban en el cielo. Era algo realmente hermoso. Jamás en toda mi vida había visto el amanecer, y mucho menos acompañada de alguien tan especial como Luke. Al cual le tenía mucho afecto.
-En realidad me referia a vos- murmuró avergonzado.
Yo no logré contestarle nada, a causa de que estaba demasiado avergonzada como para decirle algo. Me sentía una tonta por no responder a sus palabras,por lo que traté de hacer lo mjeor posible.
-¿A mí?- no pude evitar chillarle.
Él pareció asustarse con mi reacción y creí ver cómo se sobreexaltaba.
-Si- admitió-. Me resultás de lo más facinante, Sam- yo fruncí el ceño algo confundida-. Tu estilo alocado y alborotado, tus preciosos ojos celestes igual al cielo, y tu magnífica torpeza me facina.
Comenzó a reírse de manera elocuente, exponiendo ess hermosas filas de dientes perfectamente alineados. Yo le sonreí para no mostrar mi verguenza.
-Bueno... yo... yo también te tengo cierto afecto Luke pero...
Interrumpí mis palabras cuando él apoyó su mano derecha con total delicadeza sobre mi rostro. Me acarició la mejilla dulcemente a la vez que clababa su pentetrante mirada en mi. Continuámos mirándonos allí sentados bajo la ténue luz del sol, atontádos por la maravillosa alegría que sentíamos los dos.
Pasaron unos segundos interminables, hasta que de pronto bajó su mano y me tomó la mía. Como un esposo toma la mano de su esposa en una boda. Eso me hizo aterrarme solo un poco. Pero le dejé hacerlo.
-¿Luke?- rompí el silencio.
-¿Qué?- preguntó con voz sonora.
-¿Podés... podés contarme algo sobre Adam?
Él no pareció sorprenderse ante mi pregunta, como si hubiese estado esperando a que la formulara.
-Claro- aceptó-. Tanto él como yo somos, como sabes, hijos de James. Primero me convirtió a mi, luego a Hasana y finalmente a Adam. Él estaba sufriendo una terrible enfermedad que azotaba un único país de Europa, James lo encontró un día vagando por las calles a punto de morir y supo que debía ayudarlo. Siempre había deseado con tener tres o cuatro hijos, aunque por supuesto nunca lo había logrado. Adam tenía diecisiete años para ese entonces. Cuando James lo convirtió nunca pensó que llegaría a pasar lo que pasó- detuvo su relato a la espera de que hiciera la pregunta obvia, pero no lo hice, le dejé continuar-. Dos meses después de que James convirtiera a Adam en vampiro, se avecinó una fuerte batalla entre reyes de diferentes pueblos vampiros. James tuvo que dejar Thomakraine por cuestiones de seguridad y fue entonces cuando sucedió. Un día Adam salió de la ciudad sin permiso a un pueblo humano que se encontraba a tan solo ochosientos kilómetros. Quería saber lo que era estar con humanos ahora que él era así, pero fue un error que lo hiciera. Se cruzó con una guapa y despampanante mujer que le estuvo hablando durante horas, él dijo que su aroma era irresistible que era algo insoportable de olor. No pudo contenerse y la mató. Desde momento, en que probó la sangre, no pudo parar más. Comenzó a alimentarse de sangre humana muy seguidamente, era algo aterrador. Estuvo viviendo en diferentes países y continentes, vagando por las calles durante dos años hasta que decidió volver a casa. Fue allí donde nos dimos cuenta de lo que le había sucedido, él era ahora un vampiro bebedor de sangre humana, era muy diferente a nosotros.
» James se enfandó tanto con él que lo desterró un par de años de la ciudad, no le dejó entrar. Obviamente Adam no pudo evitar esa ignorancia y se rebeló contra todos nosotros. Casi destruyó a la mitad de la ciudad, pero luego logré pararlo un poco. Tuvimos que dejarlo encerrado en una habitación oscura durante dos meses, solamente alimentándolo de sangre animal y si no quería beberla sabía que moriría. Por eso solamente lo hizo, pero aún tiene un don malvado dentro suyo y es por eso que no me gusta que haya regresado. Creo que tiene algo muy malo en mente, y... temo por vos.
Fijé la mirada en él, tratando de buscar los sentimientos que le cruzaban por el rostro. Podía ver que estaba apenado, que realmente se preocupaba por mí, que se sentía incómodo y que estaba demasiado preocupado.
-Tranquilo- susurré-. A mi no me pasará nada.
Le acaricié sus enormes rizos dulcemente y luego sonreí.
-Gracias.
Me parecía facinante que Luke confiara cada vez más en mi. Estabamos cada vez más cercano, y me parecía extremadamente gentil. Era una persona cerrada, solamente había que conocerlo mejor, y eso era lo que debía hacer si quería conseguir ser una gran amiga.
De pronto se puso de pie aún con su mano tomada de la mía.
-¿Vamos? Hay una asamble en la aldea, es muy importante que estes ahí- me informó.
-Claro.
Estabamos llegando a la aldea cuando me di cuenta de algo. Jamás me había dado cuenta de que era tan escalofriante, pero era cierto. Una extraña silueta de hombre estaba apoyado sobre el tronco de un árbol, no se le veía el rostro pero sí lograba ver sus intensos ojos clavados en mi. Nunca me había percatado pero su mirada me aterraba tan solo un poco.
nonono.... kien es ese vampiro???? aaaa q amor, Sam y Luke... jejeje quiero mas de ellos... me encanta la nove... sigue asi... estoy recomendando esta nove en mi flog /twilight_w0rld... espero que estes de lo mejor... te cuidas!!! Bye!!
ResponderEliminarCarla!